domingo, 2 de septiembre de 2012

Cómo dejar a punto las pastillas de freno nuevas de tu BTT


Unos frenos de disco hidráulicos bien ajustados proporcionan el mejor y más eficiente poder de frenado de una bicicleta de montaña. Como cualquier componente, con el paso del tiempo se hace necesario sustituir distintas partes ya desgastadas, como es el caso de las pastillas de freno. Unas pastillas de freno de disco nuevas a menudo causan pequeños problemas que debemos solucionar por el bien de nuestra integridad física, y en este artículo veremos algunos consejos para dejar nuestra bicicleta a punto:


  • Limpia los discos o rotores de freno: Uno de los errores más comunes a la hora de sustituir las pastillas de nuestros frenos es dejar los discos sucios o contaminados con aceites y otras sustancias que más vale no mencionar. Hay que limpiar a fondo los discos de nuestros frenos con alcohol o algún otro producto específico para eliminar cualquier tipo de residuo antes de sustituir las viejas pastillas de freno.
  • Comprueba las nuevas pastillas de freno: Hay que asegurarse que las pastillas nuevas están en perfecto estado. Comprobaremos posibles golpes o grietas en la superficie, evitaremos tocar con los dedos la parte que apoyará en el disco y nos aseguraremos de que no existan residuos que puedan provocar un mal funcionamiento a la hora de frenar nuestra bicicleta.
  • Busca un lugar amplio y seguro: Con unas pastillas de freno recién colocadas en la bicicleta, es muy recomendable buscar un lugar amplio y seguro para probarlas. Una carretera larga, sin tráfico y con un poco de pendiente descendente es el escenario ideal para poner a punto nuestros frenos.
  • Acelera y frena la bicicleta: Cada persona tiene su método personal para conseguir una buena "mordida" de las pastillas recién colocadas en la bicicleta. Como norma general, aumentaremos la velocidad sobre la bicicleta y frenaremos suavemente durante cinco o seis segundos para aumentar la temperatura de los frenos de disco, momento en el cual apretaremos la palanca con decisión para frenar en seco. Repitiendo este proceso seis o siete veces conseguiremos que las nuevas pastillas se adapten al disco perfectamente.
  • Ignora la potencia inicial de frenado: Con las pastillas de freno nuevas, la respuesta de los frenos puede parecer un poco pobre. La pastilla se adapta a los discos con cada ciclo de frenada, y al principio el calor generado por el proceso de mordida puede desprender mucho más material de la superficie de la pastilla, haciendo que esta no frene con contundencia las ruedas de la bicicleta. Bastarán unos cuantos frenazos para conseguir que las pastillas muerdan con contundencia los discos de nuestra bicicleta y frenen eficazmente.
  • Ajusta las manetas de freno: Probablemente queramos ajustar las manetas de freno de la bicicleta para adaptarlas a la nueva sensación que nos proporcionan las pastillas recién colocadas. Algunos frenos se ajustan de forma automática, y en otros deberemos ajustar la maneta hasta el punto que encontremos oportuno.
  • ¡Sal a rodar! La mejor manera de asegurar que nuestras pastillas nuevas funcionan bien es saliendo a rodar con la bicicleta. Llega el turno de darle a los pedales, acelerar todo lo que podamos y frenar donde debamos. Simplemente, tenemos que tener presente que con unos frenos en condiciones, siempre podremos ir más rápido sabiendo que vamos a clavar la bicicleta donde queramos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario